Mi madre me pregunta qué actividad me gustaría hacer y yo, sin duda, le respondí que quiero hacer ballet, sueño con llegar a ser una famosa bailarina. Empiezo con 5 años y me cuesta sostenerme de punta. Le pongo todo mi empeño y pronto empiezo a participar en competiciones.

Aquel día tenía competición, pero me levanté con un tembleque, tenía frío y sabía qué así no podía ir. Con remedios de la naturaleza se me pasó. Conseguí ser una gran bailarina, gané muchos premios y me hicieron una estatua en mi pueblo.